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De puño y letra: Previa electoral de Chubut: Arde el PJ, cruje Cambiemos

El peronismo suspendió otra «cumbre». Linares y Leunda se perfilan para encabezar senadores pero hay un fuerte ruido interno. El Instituto Patria habría «bajado» una orden. Mucha tensión entre Comodoro y los Sastre. UCR y PRO, el acuerdo se complica. Torres va con la topadora. Los radicales piensan en su convención.

De los tres frentes electorales más fuertes que competirán en estas elecciones, pasan por momentos de turbulencia. En el peronismo mucho más que en la UCR, pero vale la pena poner la mira en ambas realidades, porque lo que ocurra ahora en este 2021 electoral marcará el futuro inmediato de la política. Y en 2023, se deben elegir otra vez gobernador y presidente de la Nación.
Empecemos por lo urgente. La 4ta edición de «Cumbre peronista» (una serie que el justicialismo provincial nos entrega en capítulos) fue suspendida. Iba a realizarse hoy en Dolavon, pero no hubo «quorum» para realizarla, entre los que tenían problemas de agenda, complicaciones de gestión, o turno con el oculista. Lo mismo da. La verdad es que hay tal complejidad de relaciones en el peronismo chubutense hoy, que «no dio» para reunirse este lunes.
Como se sabe, de momento hay dos nombres para encabezar la lista de senadores nacionales. Uno es el ex intendente de Comodoro Carlos Linares, y el otro es el también comodorense Julián Leunda, el vicejefe de asesores de la Presidencia de la Nación. La postulación de Leunda marca además una batalla generacional. Tiene sólo 31 años, contra los 59 de Linares. Leunda contaría con el apoyo de Adrián Maderna y de Ricardo y Gustavo Sastre. El comodorense Juan Pablo Luque no se ha definido. Tiene el problema de su amistad con Leunda, y de la larga relación política con Linares. A los dos les ha dicho que no se va a meter en la definición entre ellos.
Más allá de esta puja que debería resolver primero el peronismo de Comodoro Rivadavia, hay bajo la mesa un enfrentamiento mucho más profundo entre el poder peronista de la ciudad petrolera que ostentan Luque y Linares, y los «mellizos» de Puerto Madryn, Ricardo y Gustavo Sastre. Esa pelea está muy lejos de ser saldada, y el resultado podría inscribir una nueva división del justicialismo. Están a un «tris» de un quiebre.

EL PERONISMO LLEVA YA VARIAS «CUMBRES»

 

…y no logra ir a los bifes y resolver la famosa «lista de unidad» que todos quieren. Leunda, alentado por sus jefes en la Casa Rosada (Santiago Cafiero le habría pedido a Luque que apoye al joven asesor), y su uso muy eficiente de la agenda de ministros nacionales y recursos para los intendentes, está construyendo poder a toda velocidad. Tiene la decisión de seguir adelante, hasta forzar una definición. Lo que no está tan claro, es que finalmente enfrente a Linares en una PASO. «La diferencia entre Leunda y Linares es que Julián tiene jefes, y Carlitos no… así es que si es necesario, habrá que pedirle a los jefes de Julián que lo ordenen…», dijo a esta columna uno de los peronistas con decisión en la mesa chica.
La piedra angular de esta particular interna entre dos peronistas de Comodoro es otro comodorense, Luque, que no quiere inmiscuirse y que sólo participará de lo que el peronismo apoye de modo mayoritario, algo difícil de conseguir. Leunda saca cuentas. Sabe que Luque debe definir si estar enfrentado a Linares unos meses, o si el intendente de Comodoro prefiere mantener con él un encono de 20 años.
El asunto es que el peronismo debe decidir qué hacer. El problema es «cómo».

 

HAY QUIENES VERIAN BIEN UNA PASO…

 

…entre la «lista de unidad» que finalmente salga de la rosca grande de la que participan los dirigentes más importantes, y algún otro grupo como las mujeres que intentan armar, o algún «descolgado» que logre presentar una nómina para competir. De modo de salir «8 a 2» y tonificar un poco el músculo dormido del PJ, que viene de perder muchas elecciones en la provincia. Pero ven menos «sano» llegar a unas primarias que terminen dividiendo el poder del peronismo.
Esta división esconde una fisura más profunda, y que parece muy difícil de salvar entre Sastre y el poder político, social y económico madrynense que ostentan, y Luque, Linares, y el peso político de Comodoro con el apoyo de Cristóbal López, que intenta ser el «garante» de una unidad que aparece muy complicada.
En los bunkers más poderosos prevén un final poco feliz y parecido. En Comodoro, creen que Ricardo y Gustavo Sastre terminarán afuera del peronismo. «Y eso… si no conseguimos antes que se vayan…», dijo una fuente petrolera. En el círculo íntimo de los mellizos piensan parecido. Creen que las relaciones con Luque y Linares van a terminar muy mal. «Lo que pasa es que nadie quiere aceptar ninguna de las sugerencias, pedidos, u opiniones de Ricardo y Gustavo», dijo un observador madrynense puesto a analizar el problema.
El enfrentamiento es real pero no es sólo una cuestión de mal feeling. De fondo, y con mucho peso económico y político, están las discusiones por la minería, por el manejo de la energía y la discusión sobre la creación de una empresa provincial, y por la relación con Nación, que a nivel municipios es muy importante. Por eso, hay muchos jefes comunales colgados del celular de Leunda toda la semana.
¿Puede haber una fractura del peronismo ahora? Sería raro que ocurra antes de las elecciones. El problema es cómo decidir la lista si no se bajan Linares ni Leunda, salvo que intervengan Cristina y Máximo, que son los verdaderos jefes del peronismo. Una versión no confirmada y que circula desde la semana pasada, es que la vicepresidente habría optado por una nómina que incluya a Linares, Nancy González, y a Florencia Papaiani. «Está bajando todo lo que sea albertismo…», dijo una fuente.

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ES CIERTO QUE LEUNDA…

 

…significa una renovación. Linares es un candidato para cumplir con la interna, pero que no levanta expectativas por fuera del peronismo. Y que los apoyos que recibe el joven asesor de la Casa Rosada son francamente interesados. No hay ninguna razón de peso, por ejemplo, para que los Sastre lo apoyen, si no es para poner un contrapeso a Luque y Linares. A Adrián Maderna es más difícil medirle los enojos y los favores. Pero Leunda le abrió las puertas del paraíso y lo llenó de obra pública y fondos frescos. ¿Cómo no apoyarlo?
Los enojos peronistas están a flor de piel y reviven además viejas reyertas. Gustavo Sastre cometió un error no forzado la semana pasada, criticando algunas postulaciones femeninas. «Yo también puedo proponer a mi madre…» dijo, cuando le preguntaron por las postulaciones de Florencia Papaiani o de Rosario Nervi, una militante feminista que es esposa del intendente de Dolavon Dante Bowen.
Florencia Papaiani recogió el guante y estuvo hasta ayer domingo meditando algún tipo de respuesta. Fuentes cercanas a los «mellizos» explicaron en realidad que esa frase, antes de ser pronunciada ante periodistas en la ciudad del Golfo, fue pronunciada por el propio Gustavo Sastre en la reunión del peronismo, el lunes. Habría sido cuando Dante Bowen habría pronunciado una frase que le adjudican: «mi señora quiere ser candidata».
Como se ve, la cocina interna del peronismo luce muy desordenada.
De todos modos, y viendo estas disputas en modo global, es cierto que Ricardo Sastre -pensando en 2023- debe demostrar, primero al peronismo y luego al resto de la población, que es capaz de ser un dirigente con visión de escala a toda la provincia. Hoy, se lo ve actuar claramente como un vicegobernador «de y para» Puerto Madryn. Más de una vez ha dicho que Madryn ya merece tener un gobernador. Puede que sea cierto, mientras que ese gobernador no actúe como un súper intendente de la pujante ciudad que los mellizos administran ya por tercer período consecutivo.
¿Linares o Leunda? no es la única pregunta que se debe responder, nadie tiene bien claro entre quienes o en qué mesa. La pregunta más importante es cuáles son los proyectos que conviven en el PJ para administrar la provincia, y hacerla crecer.

 

LA UCR VIVE TAMBIEN TIEMPOS DE INQUIETUD…

 

…en estos días. A pocos días de la convención, por el carril del costado lo ven pasar al diputado nacional Ignacio «Nacho» Torres a toda velocidad. Los estilos son marcadamente opuestos. Mientras Gustavo Menna (que sería el candidato del oficialismo partidario) busca ser proclamado en la convención provincial, u oficializaría su postulación a senador nacional después del encuentro partidario, Torres no para de reunirse, de «rosquear», y de paso conseguir el apoyo de Horacio Rodríguez Larreta y de Patricia Bullrich. En la UCR están sorprendidos por el ultra despliegue preelectoral de Torres. También creen que el fogoso dirigente del PRO se llevaría una pared por delante de un momento a otro. «Nacho no puede pretender haber sido candidato de Cambiemos a diputado nacional en 2019, a senador nacional en 2021, y luego a gobernador en 2023… Nuestra postura será que la UCR debe encabezar las dos boletas…», advierten en el partido de Alem, del que pocos recordaron sus 130 años el último sábado.
Es verdad que Torres luce fresco y con ganas, algo así como Julián Leunda en el peronismo. Pero también es cierto que en Chubut, las chances del PRO sin la UCR serían reducidas. La advertencia es clara, y ya se lo habría transmitido el intendente de Rawson Damián Biss, a Rodríguez Larreta. Para que el frente Cambiemos exista en Chubut, «Torres debe bajar su postulación, porque aún le quedan dos años de diputado» dice una fuente radical. Por supuesto, «Nacho» se niega a bajarse, de momento. Pero enfrenta un riesgo mayor. Que el frente se parta y la UCR lo deje en Pampa y la Vía, y se conforme con un frente con el Polo Social, y algunos otros partidos.
Es cierto que hay un «supra acuerdo» entre la UCR, Cambiemos y la Coalición Cívica sellado la semana pasada en Buenos Aires. Pero luego está la realidad de cada distrito. «Acá, vamos a hacer lo que nos convenga en Chubut», dicen los radicales, que además tienen su propia puja interna con Mario Cimadevilla.

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EL QUE MAS TRANQUILO LUCE…

 

…a medida que va zafando la provincia del drama financiero es el gobernador Mariano Arcioni. Una encuesta de la Casa Rosada le dio tranquilidad respecto de las eventuales postulaciones de Federico Massoni y de Fabián Puratich. En este aspecto, la única preocupación del mandatario es que Massoni, que acelera siempre, haga «alguna jugada de más» que complique la elección. Arcioni cree que si el candidato del peronismo es finalmente Linares, la pelea por el primer lugar será entre sus candidatos y Cambiemos, ya sean Menna, Nacho Torres, o Mario Cimadevilla.
Hay una consideración especial para hacer respecto de Federico Massoni. No será como los postulantes del peronismo (que serán los postulantes de Alberto y Cristina, para el proyecto nacional). Ni siquiera será -por sus condiciones personales- un candidato «de Mariano». Puede construir peso propio, y no necesita ganar ahora para existir en 2023 como un eventual candidato a intendente de Trelew. Gestionar su ciudad sería la principal aspiración del ministro. Por lo tanto, da lo mismo si ahora sale primero, segundo o tercero. Puede ganar o no, no dependerá sólo de sus condiciones personales o políticas, sino de la macroeconomía, del avance del plan de vacunación, y de la oferta electoral del resto.
A Massoni estas elecciones le van a servir para foguearse, independientemente de si llega o no al Senado de la Nación. Punto y aparte: para Arcioni, que el PJ decidiera excluir a Chusoto de un frente común, fue realmente un alivio. Habría sido un problema que Sergio Massa le pidiese acordar con el PJ, sobre todo, con el de Comodoro.
La «obligación» electoral de Massoni, es mucho menor que la de Linares, quien ya carga derrotas, o que la de Sastre si el «mellizo» vicegobernador hubiese decidido correr. Para el ministro de Seguridad puede haber 2023 en Trelew, si se instala adecuadamente en este 2021. No necesita más.

 

 

 

 

Foto de la semana

 

 

 

 

El lunes pasado fue la reunión «cumbre» -tercera edición- de dirigentes peronistas, esta vez en Puerto Madryn, donde Ricardo Sastre fue el anfitrión. No hubo grandes avances, y seguirán conversando. Pero fue «el» hecho político de la semana. En la otra imagen, el menos apurado de todos en esta previa electoral. Mariano Arcioni visita un centro vacunatorio montado en el muelle Storni con marineros. Lo acompaña Gustavo Sastre. Estas imágenes reflejan los ánimos de la previa electoral. Por eso, ocupan nuestra sección de «Foto de la semana».

 

 

No mezclar la hacienda

 

Ya está definido, el justicialismo podrá hacer alianzas con cualquiera de las fuerzas políticas que actúen en la provincia y en los municipios. Pero «la convocatoria no deberá incluir al partido Chubut Somos Todos por las notorias diferencias existentes», según el documento que por unanimidad aprobó el sábado el Consejo

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Provincial del PJ chubutense. Se terminaron las especulaciones, los justicialistas no quieren mezclarse con el gobierno de Mariano Arcioni ni los funcionarios de su gestión integrarán las listas del Frente para la Victoria, aunque esto no le quite el sueño al Gobernador ni a sus potenciales candidatos para las legislativas.

 

El documento fue contundente en cuanto a «las notorias diferencias» con el partido que creó Mario Das Neves y que hoy gobierna en la provincia. Aunque no profundizó cuáles son esas desavenencias irreconciliables. En todo caso, esa definición orgánica pone en situación incómoda al vicegobernador Ricardo Sastre y su participación en el Gobierno, toda vez que integra la mesa de definiciones en el PJ y expresa aspiraciones desde ese partido que se pronuncia en la antítesis de aquel que está en el Gobierno de la Provincia.

 

Con la resolución de los consejeros del Partido Justicialista, se puso blanco sobre negro, fijando una postura de oposición sin posibilidad de acuerdos. Pero les será difícil decir al electorado que el peronismo no tiene nada que ver con un Gobierno provincial que también dice que llevará candidatos que responderán al proyecto de Alberto Fernández y Cristina Kirchner. Se es, o no se es; nunca se jugó en dos equipos a la vez por más «camiseteros» que sean algunos políticos.

A todo esto, los que se mantuvieron dentro de la estructura partidaria sin cambiar de sello en cada turno electoral, supieron adaptarse a la dieta batracia con el regreso de aquellos que se habían ido a las filas de un partido que hoy el PJ señala con «notorias diferencias». Pero ¿hasta dónde llegará su capacidad de evitar la indigestión? En Trelew no pasaron por alto las declaraciones del intendente madrynense Gustavo Sastre al desestimar a Florencia Papaiani como candidata. «Yo puedo también proponer a mi madre para que sea candidata, pero me parece que tenemos que respetar muchas veces a quienes vienen haciendo un trabajo importante dentro del partido justicialista», dijo el intendente. Y fue aún más allá al sostener que «hay nombres de mujeres que trabajan muchísimo y que militan la provincia hace muchos años, y que tienen un recorrido bastante más importante que compañeras o compañeros que todavía deben tener un poco más de experiencia». Un memorioso del peronismo local recordó que Papaiani quedó muy cerca de arruinarle la reelección a Adrián Maderna que fue por un frente electoral encabezado por el Chusoto, al igual que Gustavo Sastre en Puerto Madryn.

 

El bancario Walter Rey fue designado para hacer saber que «el movimiento obrero podría presentar candidatos propios» si no les dan cabida en la supuesta unidad.
Son muchos los que quieren encabezar las listas y pocos los lugares con posibilidades ciertas. Y cuando tantas reuniones parecían conciliar voluntades, las diferencias volvieron a aflorar en el justicialismo de Chubut. Pocos creen en un verdadero intento de unidad; el collage de dirigentes, empresarios y militantes de sus propias voluntades, conspiran contra el acuerdo mayoritario y en todo caso facilitan el acercamiento de unos pocos.

 

 

Se dice que…

 

…llamó la atención en Puerto Madryn una «movida» política discreta, que luego, de «reservada» tuvo poco y nada. Se reunieron Ricardo y Gustavo Sastre junto al asesor presidencial Julián Leunda, y Cristóbal López, entre otros colaboradores de los «mellizos». Fue en el parador Sara Beach, cerca del domicilio del vicegobernador.

 

 

 

…en las «no-charlas» que hay entre la UCR de Chubut y el PRO, Ignacio «Nacho» Torres conversa con Jacqueline Caminoa, la presidenta del partido. Mientras que hay otras vías de conversación con Ana Clara Romero, la referente macrista de Comodoro. Esta semana habría reunión con la edil comodorense y algunos integrantes del oficialismo partidario radical.

 

…la convención radical del sábado, que será virtual, debe definir la política general de alianzas, y la integración de algunos órganos partidarios importantes. Uno de ellos es la Junta Electoral. Habría fracasado un intento de acercamiento entre la conducción y Mario Cimadevilla por este tema en particular.

 

…al gobernador le hablan mucho de avanzar con una empresa provincial de energía. Mantiene un buen diálogo con el sindicato de Luz y Fuerza, uno de los principales impulsores de la idea. Pero no está del todo convencido.

 

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