Los fondos y bancos de inversión oscilan entre el desinterés y las expectativas negativas frente al viaje de la ministra; pese a los bajos precios de los bonos, creen que antes de subir, podrían seguir cayendo
JULIO 26/7/2022
La ministra de Economía, Silvina Batakis, deberá enfrentar este martes las malas condiciones climáticas que se prevén para la ciudad de Washington y el fuerte pesimismo que predomina entre los ejecutivos de Wall Street que la escucharán en la capital norteamericana.
Como parte del cierre de su gira por esta ciudad –tras reunirse con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Tesoro– Batakis se reunirá de 11 a 13, hora de Washington, con ejecutivos de fondos y de bancos de inversión, a partir de la convocatoria que armó rápidamente el embajador Jorge Argüello, con la colaboración del fundador de Adcap, Javier Timerman.
Los confirmados son directivos de Santander Investments, Stone Harbor, Goldentree, Bracebridge, Barclay’s Capital y Adcap-Banza; luego habrá un almuerzo en la embajada y de 14 a 17 la funcionaria se reunirá con la Cámara de Comercio (US Chamber of Commerce) que preside Suzanne Clark, antes de emprender el regreso a Buenos Aires.
“Todos los fondos creen que hay una oportunidad, pero también lo pensaron cuando los bonos valían 30 centavos, así que van a esperar unos meses hasta que se aclare el panorama político antes de volver a involucrarse”, señaló Timerman a Infobae.
Pese al esfuerzo de ambos, no fue sencillo convocar a fondos de relevancia porque la Argentina no genera interés en los mercados y porque la reunión se realizará en pleno verano boreal. Algunos de los asistentes al último encuentro organizado por la embajada argentina, al que asistieron el jefe de gabinete Juan Manzur y el entonces ministro Martín Guzmán, optaron por declinar cordialmente la invitación.
“Ya los escuchamos a ellos con promesas de coherencia política y medidas de fortalecimiento económico que no se cumplieron; nadie va a viajar de Nueva York a Washington para escuchar lo mismo de una ministra y en un contexto político mucho más complejo”, señaló uno de los ejecutivos de Wall Street consultados por Infobae, en sintonía con la advertencia de los grandes bancos internacionales.
Los únicos interesados, aclaró otra fuente, son “algunos pocos fondos de inversión que se quedaron largos –con muchos títulos- después del canje y que están esperando un rebote del valor para poder salir, porque nada justifica entrar ahora a 17 centavos cuando los bonos pueden valer 10 centavos en unos meses más”.
En este sentido, uno de los invitados que asistirá al convite en la embajada ubicada en Dupont Circle afirmó que “la situación es muy complicada, pero no necesariamente no tiene solución”. Cualquier salida, aclaró el ejecutivo, “pasa por un abanico de combinaciones, pero todas involucran tarifas, dólar y tasa de interés, entre otras cuestiones”.
Uno de sus pares, muy involucrado en compras de activos argentinos hasta el canje 2020, coincidió: “Dudo que diga algo nuevo. Pero es una buena chance para decirles que lo que hacen no funciona. En vez de trabajar en estimular la oferta, de todo, trabajan en restringir la demanda. Es demencial”.
El inversor aclaró que casi nadie pregunta en Wall Street para comprar bonos argentinos, tal como lo refleja su baja cotización, “puede haber algunos fondos de familia con horizontes más largos que compren a estos precios con la esperanza de una suba en 2023-24, pero el apetito ahora es mínimo y los hedge funds de siempre no compran”.
“Tal vez yo compraría sabiendo que los bonos 2035, que hoy valen 17, tal vez van a caer a 15 o 12 antes de recuperarse. Es una forma un poco dolorosa de ganar plata”, comentó.
Al respecto, Jorge Piedrahita, CEO de Gear Capital Partners, dijo a Infobae que “entre los inversores institucionales no hay capacidad de compras adicionales. Les gustaban a 30, les encantaban a 25 y a 18 no tienen municiones extras”.
“Entre los fondos de distress veo poco apetito también. Algunos ya han comprado, otros estaban desinteresados porque no ven que se acerquen soluciones y otros ven muchas oportunidades a lo largo y ancho del mundo con perfiles superiores de riesgo-retorno, aunque puedan ser precios más elevados”, expresó. Piedrahita aclaró: “En algún momento se frenará la debacle, pero me da la sensación de que ese momento no ha llegado aún”.