El régimen busca continuar con la normativa anterior para otorgar créditos a pequeños y medianos productores

Luego de que el Poder Legislativo prorrogara la llamada ley ovina, el Gobierno promulgó hoy el régimen para promoción, desarrollo y consolidación de la ganadería ovina y de llamas. La vieja normativa había vencido en abril pasado y el sector aguardaba con ansias que se extienda dicha ley. La misma busca promover y fomentar el desarrollo sostenido de la producción, “incrementando el agregado de valor y la integración horizontal y vertical de todos los eslabones de la cadena y el desarrollo regional”.

En este sentido, el Poder Ejecutivo incluirá en el presupuesto nacional durante un periodo de 10 años un monto anual de $850 millones, que pasará a integrar el Fondo para la Recuperación de la Actividad Ovina (FRAO). La anterior ley tenía una cifra de $80 millones.https://d5445b5f3b5c7519c3bda7e69279b9eb.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-38/html/container.html

Según describe la ley, las actividades prioritarias comprendidas en el régimen serán “la mejora de la eficiencia productiva, de la calidad de la producción y de los procesos de agregado de valor en todos los eslabones de la cadena”.EN LAS ZONAS LIGADAS AL CAMPO JUNTOS VOLVIÓ A APLASTAR AL FRENTE DE TODOS

Asimismo, buscará incrementar, mejorar y recomponer las majadas e incorporar nuevas tecnologías de producción, industrialización y de gestión; así como también impulsar el desarrollo productivo y asociativo, la gestión sanitaria e implementar las buenas prácticas ganaderas y de bienestar animal. También tiene en vista la compra de insumos, equipos y maquinaria necesarios para prestar al productor los servicios prediales, entre otros.

La Autoridad de Aplicación será el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, “pudiendo descentralizar en las unidades ejecutoras provinciales las funciones de convocatoria, análisis, aprobación, seguimiento y control de los proyectos y planes de trabajo, y la intimación, gestión de cobro y recupero de los fondos otorgados en concepto de Aportes Reintegrables (AR)”.SALVO EN UN PUNTO, NO ESPERAN CAMBIOS IMPORTANTES EN LAS POLÍTICAS DEL GOBIERNO PARA EL CAMPO

En este contexto, la ley prevé la creación de la Comisión Asesora Técnica del Régimen para la Promoción, Desarrollo y Consolidación de la Ganadería Ovina y de Llamas (CAT) que tendrá “funciones consultivas y realizará el seguimiento de la ejecución de la normativa, efectuando las recomendaciones que considere pertinentes para el logro de los objetivos buscados”. La CAT podrá destinar un 5% del monto para compensar los gastos administrativos, en recursos humanos y en equipamiento.

Quienes quieran acceder a un crédito, podrán recibir los siguientes beneficios: “Apoyo económico reintegrable y/o no reintegrable para la ejecución del plan o proyecto, variable por zona, tamaño de la explotación, tipo de plan o proyecto de inversión y actividad propuesta y subsidio a la tasa de interés de préstamos bancarios”.

Por otra parte, según el detalle de la publicación, la Autoridad de Aplicación, previa consulta con la CAT, podrá destinar anualmente hasta el 20% de los fondos del FRAO para “otras acciones de apoyo general a la promoción, consolidación y fomento de la ganadería ovina y de llamas que se consideren estratégicas y que sean de carácter nacional y regional”. Del total asignado, dice la ley, se deberá determinar un porcentaje no menor al 50% de dichos fondos para financiar, en forma obligatoria, el Programa para el Mejoramiento de la Calidad de la Lana (Prolana) y el Programa Nacional de Fomento del Consumo de Carne Ovina.

Según la normativa, el remanente de esos fondos se destinará a financiar campañas de información y difusión, estudios de mercado, acciones tendientes a la apertura y mantenimiento de los mercados, implementación de identificaciones geográficas, indicaciones de procedencia, denominaciones de origen, certificaciones orgánicas y normas de buenas prácticas productivas, ambientales, laborales y de bienestar animal, entre otras cuestiones.