En nuestro menú diario debemos tener en cuenta ciertos nutrientes, vitaminas y minerales que favorecen el funcionamiento de nuestro cerebro.

Proveer un cuidado adecuado a nuestro cerebro gracias a los alimentos saludables y ejercitando constantemente además de garantizarnos un perfecto funcionamiento nos ayudará a tener en buena forma la memoria como así también prevenir y/o retrasar los posibles procesos degenerativos. Aquí te presentamos algunos alimentos infaltables para satisfacer las necesidades de nuestro cerebro y así garantizarnos una gran memoria.

Frutas

Dentro de esta gran familia destacamos los frutos rojos, en especial los arándanos y la manzana, ya que los primeros son fuente de vitamina C, ácido fólico, minerales y antioxidantes que son muy recomendados para mantener una memoria sana. Además, este fruto alto en fibra contiene polifenoles y flavonoides que son potentes antioxidantes que sirven para mejorar las funciones cognitivas como así también luchar contra la oxidación celular. Mientras que las manzanas poseen quercetina, un antioxidante que actúa como protector del cerebro, por estos motivos se recomienda consumir un mínimo de tres piezas de frutas al dia como así también ejercitarlo mediante juegos ya que se ha comprobado científicamente que mantener una mente activa con ciertos juegos como el bingo, sudoku o poker ayuda a desarrollar nuestras capacidades intelectuales y analiticas. Hoy en dia se puede sacar provecho de los innumerables casinos online en donde los usuarios tienen la posibilidad de jugar en las partidas de dinero ficticio o con dinero real, aprovechando así, desde cualquier lugar y en cualquier momento, la oportunidad de divertirse y ejercitar otro musculo mas del cuerpo como es el cerebro.

Verdura Verde

Ciertas verduras contienen vitamina A, vitaminas del grupo B y antioxidantes como los coles de Bruselas, el brócoli o las espinacas que favorecen el buen funcionamiento de la memoria. A la hora de proteger la salud y reforzar nuestras defensas también es necesario incorporar ácidos grasos, Vitamina D y Zinc. Es recomendable que las verduras estén presentes al menos en dos raciones diarias alternando entre todas las variantes que existen y para aprovechar al máximo todos sus nutrientes es recomendable consumirlas al vapor o crudas.

Pescado azul

El fósforo es una parte indispensable de las membranas de nuestras neuronas por lo cual es saludable consumir pescado ya que son una gran fuente de este. Otro de los beneficios del pescado azul es el aporte de Omega 3, estos ácidos grasos cumplen el papel de protector frente a la progresión del deterioro cognitivo por lo cual actúan en contra de las enfermedades neurodegenerativas. Así mismo, este tipo de alimentos influyen directamente en ciertos aspectos como el aprendizaje, la inteligencia y la memoria, por lo cual el consumo de pescado debe ser superior al de carne y es recomendable incluir ciertos tipos de pescado azul, es decir salmón, trucha, caballa o atún, por lo menos dos veces por semana a nuestra dieta.

Frutos secos

Ricos en Omega 3, fósforo, magnesio, vitamina E y vitaminas del grupo B son perfectos aliados de la salud cardiovascular por lo cual mantienen un correcto flujo sanguíneo a nuestro cerebro. Además, los frutos secos aportan ciertos antioxidantes como los polifenoles que retrasan el envejecimiento de nuestras neuronas ya que actúan contra los radicales libres que provocan estrés oxidativo. Se aconseja un puñadito diario de frutos secos pero con un consumo moderado dado a su aporte calórico.

Integrales

La vitamina B6 y el ácido fólico que contienen ciertos alimentos integrales son beneficiosos para mantener en forma nuestro cerebro. Además gracias a su aporte de fibra ayudan a controlar el nivel de azúcar y colesterol en sangre, dicho sea de paso son parámetros de la salud cerebral. A su vez, combaten el estrés, mejoran la concentración y el rendimiento en etapas de esfuerzo mental, habilidades que los estudiantes o usuarios de ciertos juegos de azar agradecen. El consumo no debe superar un 50% de nuestra dieta y se recomienda una alimentación basada en alimentos integrales.

Según los especialistas hay investigaciones que sugieren que las personas que siguen una pauta de comida saludable podrían tener cerebros de mayor tamaño que quienes no lo hacen. Además se evidencia que la dieta es uno de los factores determinantes del deterioro cognitivo y de la demencia pero por suerte puede ser modificable teniendo como habito la buena alimentación.