DOMINGO, 29 DE JUNIO 2025.- El Concejo Deliberante de Tolhuin volvió a marcar la cancha. En su cuarta sesión ordinaria, celebrada este viernes, el cuerpo legislativo expuso sin rodeos las falencias de la gestión del intendente Daniel Harrington, mientras intenta sostener lo que queda del vínculo institucional y social con la comunidad.
En un contexto de asfixia económica para los vecinos y comerciantes, se aprobó una moratoria impositiva que busca aliviar bolsillos castigados por la inflación y la desidia estatal. La iniciativa propone facilidades de pago y reinserción al sistema fiscal municipal, pero no es más que otro parche ante un modelo económico que ahoga a los que menos tienen, sin un plan integral de desarrollo local.
Sin embargo, lo que más ruido hizo fue el reclamo al Ejecutivo por el prolongado apagón digital: el sitio web oficial de la Municipalidad sigue caído, impidiendo el acceso a información pública básica. En tiempos donde la transparencia se mide en datos abiertos y accesibles, la caída del portal es un símbolo de opacidad institucional y falta de respuestas.
La sesión también incluyó una fuerte insistencia a ordenanzas vetadas, entre ellas el pedido para construir una escalera pública en la calle Te-Al, lindante al Mirador Nilda Núñez, y un programa de educación económica para familias, herramientas mínimas que podrían mejorar la calidad de vida de los vecinos. ¿La respuesta del Ejecutivo? Vetos, demoras y una gestión que pareciera temerle al avance legislativo cuando no lo controla.
Además, se reiteró el pedido al Municipio para que informe con claridad y a tiempo las transferencias de fondos destinadas al pago de haberes del personal del Concejo, luego de retrasos que derivaron en sanciones bancarias millonarias. ¿Desorganización o decisión política? La pregunta queda abierta.
En el plano político más amplio, el cuerpo expresó su repudio a la proscripción de Cristina Fernández de Kirchner, en una clara toma de posición frente a la creciente judicialización de la política. La concejal Jeannette Alderete advirtió sobre el deterioro democrático, marcando una posición que, en Tierra del Fuego, no todos se animan a asumir.
También hubo espacio para gestos institucionales: se declaró de interés municipal el 50º Gran Premio de la Hermandad Argentino-Chilena, y se reconoció a la profesora Andrea Cervantes por su histórico trabajo junto a Abuelas de Plaza de Mayo, en la lucha por el derecho a la identidad.
Pero más allá de los reconocimientos, la sesión dejó en claro que hay dos Tolhuin: el que legisla con vocación social, y el que gestiona con un silencio cada vez más incómodo.
