Los alimentos que con más frecuencia producen alergia son la leche, los huevos, el marisco, los frutos secos, el trigo, las legumbres, la soja, las frutas y el pescado.

Las alergias alimentarias son una respuesta exagerada del sistema inmunológico por el consumo de un alimento en particular. Sin embargo, en algunos casos genera una respuesta alterada que puede provocar que, cuando las personas consuman determinados comestibles se desencadenen efectos nocivos y reacciones por parte del sistema inmunológico que dan lugar a las alergias alimentarias.

La Dra. Joshi dice que los investigadores todavía intentan descubrirlo, pero que una teoría se relaciona con los bebés que padecen una afección llamada eccema.

“Cuando uno se expone a un alimento por primera vez a través de la piel, eso provoca una respuesta inmunitaria aberrante. En lugar de tolerar el alimento, uno empieza a reconocerlo como alérgeno”. Para cuando se introduce ese producto (por ejemplo, el maní o cacahuate) en la alimentación del bebé, el niño ya ha desarrollado anticuerpos contra el alimento.

“Muchos niños empiezan a sentir comezón y se les cierra la garganta. Si consumen gran cantidad, pueden tener vómito. Pueden también presentar ronchas desde la cabeza hasta los pies, dificultad para respirar y anafilaxia”.

La anafilaxia ocurre cuando el sistema inmunitario identifica como extraña a una sustancia, por ejemplo, el maní. Eso hace que las células llamadas mastocitos liberen sustancias químicas que provocan muchos síntomas, entre ellos, dilatación de los vasos sanguíneos, presión arterial baja, rubor, constricción de las vías respiratorias, problemas intestinales y hasta muerte.