Cinco ciudades patagónicas superaron los récords históricos de temperatura durante el verano (con más de 35 grados), entre ellas Río Grande, que registró una jornada agobiante el 4 de febrero con un termómetro que alcanzó los 30,8.

Las marcas térmicas que superaron los récords históricos desde que se tienen registros en el organismo oficial fueron todos en ciudades patagónicas y durante el mes de febrero.

Río Grande y Perito Moreno, en Santa Cruz, registraron una jornada agobiante el 4 de febrero con un termómetro que alcanzó los 30,8 y 38,2 grados respectivamente.

Un día después, en Río Gallegos la temperatura alcanzó los 35,8 grados convirtiéndose en el valor más alto de temperatura absoluta en la provincia, récord que también superaron el 15 de ese mismo mes, las ciudades de Bariloche (con 35,4) y Esquel, en Chubut con (35,6).

El organismo, precisó además que hasta el momento y a cinco días de que el verano llegue a su fin, la temperatura más baja de este período se registró en Río Grande, Tierra del Fuego y fue de -4.0°C el 25 de febrero, en tanto la más alta en todo el país y durante toda la estación la sufrió Tinogasta en Catamarca el 13 de diciembre, cuando el termómetro marcó 43,5 grados.

Según el SMN, «la característica principal de este verano fue la alta variabilidad intraestacional» ya que hubo períodos significativamente más fríos durante «la primera quincena de diciembre en el centro-norte del país, gran parte de enero en Patagonia y centro-este del país y fin de febrero sobre el este de Patagonia y Buenos Aires».

En contraposición se registraron lapsos más cálidos «en la última semana de diciembre y última semana de enero sobre el centro y norte, y primera quincena de febrero sobre Patagonia».

El organismo, señaló además que las olas de calor oficiales durante este verano fueron tres; la primera desde el «23 al 28 de diciembre; otra desde el 22 de enero al 1° de febrero y la última entre el 13 y el 24 de febrero».

Otra característica del verano 2018-2019 que finaliza el próximo 20 de marzo fueron las lluvias, ya que se registró «precipitación en exceso en algunas provincias del noreste del país como Entre Ríos, Corrientes y Chaco y otros excesos más moderados en Santa Fe y Buenos Aires».

El organismo destaca también que «las provincias de la Patagonia y Cuyo registraron los principales déficits de lluvias, siendo récord de precipitación provincial más baja en San Luis y Neuquén».