Así lo expresó el Director General del Servicio Penitenciario, Claudio Canovas, al cumplirse ayer 11 años de la creación de la institución en Tierra del Fuego

El Servicio penitenciario de Tierra del Fuego celebró ayer su decimo primer aniversario. El Inspector General (Dr.) José Claudio Cánovas, envía un saludo a todo el personal que integra la institución.

«Quiero desearles un feliz cumpleaños, por cumplirse el décimo primer aniversario de esta noble institución y agradecerles por su enorme compromiso y dedicación al trabajo penitenciario, más en estas circunstancias que atraviesa el mundo que es la pandemia del COVID19. Aprovecho esta oportunidad de invitarlos a seguir en el camino del valor y el sacrificio en beneficio de nuestra institución» indicó Canovas en su discurso.

“La labor penitenciaria requiere de cualidades humanas, profesionales técnicas y operativas muy puntuales en las diversas tareas que se llevan adelante en la custodia y guarda de las personas privadas de libertad: asistencia médica, psicológica y social, educación formal y no formal, todas ellas tendientes a procurar la re inserción social de los internos”.

El Poder Ejecutivo de la provincia creó el Servicio Penitenciario el 2 de noviembre de 2009, Provincial mediante decreto 1833/09, por el cual se instrumentó la puesta en marcha de esta fuerza de seguridad, dando cumplimiento a la Ley Nacional Nº 24.660 y conforme a la Ley Orgánica del Servicio Penitenciario Provincial Nº 777, registrándose un cambio trascendental en la asistencia y el tratamiento de las personas privadas de su libertad.

Hasta ese entonces, la provincia no contaba con esta vital institución de rehabilitación de las personas privadas de su libertad, y quienes tenían el cuidado de los internos era el personal policial.