Brenda Vargas, quien cumplía condena de cuatro años y seis meses en la Alcaidía desde el año pasado, no regresó el sábado de una salida transitoria. El fiscal Martín Cárcamo informó que se había opuesto al beneficio por las rebeldías en los procesos, su conducta durante el cumplimiento de la condena y los informes negativos respecto de que su madre no podía contenerla. El 14 de diciembre estaba fijada una audiencia de apertura de investigación en la Oficina Judicial por el crimen de Néstor Vázquez, donde sería imputada de encubrimiento.

Brenda Noelia Vargas (26) está prófuga de la Justicia Penal de Comodoro Rivadavia desde el sábado, cuando hizo uso de su segunda salida transitoria del mes y no retornó al cumplirse las seis horas que tenía para ir hasta la casa de su madre y volver a la Alcaidía Policial donde cumple una condena de cuatro años y medio de prisión por cuatro causas.

El 14 de diciembre a las 11 estaba previsto que fuese imputada por el presunto encubrimiento del homicidio de Néstor Vázquez, ocurrido el 17 de marzo de 2014 en el marco de una interna de la Unión Obrera de la Construcción Argentina (UOCRA). Estaba previsto que Vargas fuera llevada el próximo mes ante la Justicia ya no como testigo, como ocurrió durante el juicio en el que fueron absueltos sus presuntos homicidas.

Hay que recordar que Olga Cañupan, la madre de Vázquez, afirmó en su declaración que la persona encargada de entregar a su hijo a los homicidas fue Brenda Vargas. Y que tomó conocimiento de esto por lo que le habría informado otra persona. Sin embargo la testigo -que debió ser llevada por la policía para declarar- dijo que si bien en un principio inculpó a los tres imputados, en realidad lo hizo por despecho debido a la culminación de su relación sentimental con Claudio Vera.

Así fue que los jueces Gladys Olavarría, Martín Cosmaro y Miguel Angel Caviglia, absolvieron a Vera, Miguel Alberto Baeza y Misael Javier Henriquez, por el beneficio de la duda. Ese fallo fue confirmado por el Superior Tribunal de Justicia del Chubut, pero la Fiscalía y la querella de la familia Vázquez habían decidido imputar a Brenda Vargas por encubrimiento, ya que hay una prueba irrefutable con la que cuentan ahora.

A todo esto, el año pasado Vargas aceptó su responsabilidad por varios delitos en un juicio abreviado acordado entre el fiscal Héctor Iturrioz y el defensor Ariel Quiroga ante el juez Jorge Odorisio y de esa manera fue condenada a 4 años y 6 meses de prisión.

La joven ingresó detenida el 10 de febrero de 2017 por amenazar con un arma de fuego a su expareja, a quien le reclamaba dinero. Esa causa fue calificada como portación de arma de fuego de guerra sin la debida autorización legal y amenazas agravadas por el uso de arma de fuego. Y estando detenida le abrieron otros tres legajos de investigación que fueron incluidos en el acuerdo de juicio abreviado: dos incendios intencionales y quemar a una celadora con agua.

Vargas aceptó su responsabilidad en todos los hechos y el monto de la pena, la cual se fijó en 4 años. No obstante, la imputada tiene una condena firme que data de mayo de 2014, ocasión en la que recibió tres años de prisión de cumplimiento efectivo, aunque obtuvo la libertad condicional el 30 de diciembre del mismo año.

 

En razón de ello se tuvo en cuenta que los hechos llevados a proceso fueron cometidos en el período de libertad condicional, por lo que le fue unificada la pena en una condena de 4 años y 6 meses de prisión de efectivo cumplimiento.

Vargas, según supo El Patagónico, estaba en condiciones de acceder a las salidas transitorias desde el 15 de octubre, por disposición del juez Miguel Caviglia, pese a que la Fiscalía se opuso a dicho beneficio.

Vargas tenía autorizado salir el segundo y cuarto sábado de noviembre, durante seis horas y con destino al domicilio de su madre. La Fiscalía ya había advertido que los informes durante el cumplimiento de su pena no eran positivos, por su comportamiento. Hay que recordar que en julio pasado a Vargas le intentaron pasar 8 envoltorios de marihuana y 49 pastillas en una visita. Además los informes sociales para la Fiscalía tampoco eran buenos, ya que no demostraban que la madre de la joven fuese continente para llevar adelante el proceso de salidas transitorias.

Incluso el fiscal de Ejecución, Martín Cárcamo, le señaló a este diario que había dado cuenta al juez sobre las reiteradas rebeldías ante la Justicia que había protagonizado Vargas.

Sin embargo, el juez le otorgó las salidas dejando en claro que debía cumplir con una serie de medidas y retornar luego de las 6 horas. El sábado 10 de noviembre así lo hizo y volvió a horario. Pero el sábado en el que muchos estaban expectantes de si el partido de River y Boca se jugaba por la final de la Libertadores de América, Vargas violó el acuerdo que tenía con la Justicia.

Y por eso desde ayer tiene pedido de captura por rebeldía.

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