El Gobierno aspira a conseguir que en diciembre baje un 10%. Las empresas aún no han hecho comentarios.

En el Poder Ejecutivo comenzó una negociación discreta, pero tenaz, con las petroleras. El objetivo es lograr un descenso del 10% en el precio de los combustibles, al menos en los “premium”, en el mes de diciembre.

“En diciembre corresponde una actualización del impuesto al Carbono. Pero creemos que las petroleras ya alcanzaron el “import-parity” (precio de paridad de importación, contra la que se mide el rendimiento de la producción local) y ahora tienen que bajar los importes en un 10%, al menos en la (nafta) premium”, detallaron desde la Rosada. “Las petroleras recurren a importaciones para (la refinación) de premium. Si el precio de las importaciones es el que tienen en cuenta, lo lógico sería que rebajen”.

En el Poder Ejecutivo sostienen que toleraron la suba de la cotización del petróleo internacional, que llegó hasta US$ 85 a comienzos de octubre. Pero que ahora cambió el escenario y el crudo está en descenso en la zona de los US$ 62 por barril en el caso del Brent, la variedad que se considera en el país.

En el Poder Ejecutivo plantearán estos argumentos a las autoridades de YPF, pero también se los pueden llevar a Axion y Shell, los otros principales jugadores del mercado. De todas formas, la convicción oficial es que YPF tiene un liderazgo de mercado tan significativa que arrastra al mercado.

En las petroleras todavía no hacen comentarios sobre la postura que les planteará el Poder Ejecutivo. Admiten que la paridad de exportación está cerca o alcanzada con los actuales niveles de precios en las naftas súper, por ejemplo. No obstante, observan que no recompusieron sus ingresos al ritmo de la devaluación.

En octubre, el despacho de naftas cayó 6% y esa caída fue más pronunciada en las premium, donde fue de dos dígitos.

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