El Año Nuevo es una celebración internacional en la que se festeja la llegada de un nuevo ciclo de 12 meses el cual ese conoce como año. El año nuevo es tal vez la fiesta en la que más personas participan, pues de cierto modo, la mayoría de los seres humanos tienen razones para hacerlo, bien sea para celebrar un año más que llega, o por un año que se va y no vuelve. Lo que sí es cierto, es que el año nuevo es una festividad de carácter mundial muy emotiva. El 1ero de enero es la fecha en la que comienza el año nuevo y se tiene la costumbre de celebrarlo desde el día anterior, es decir, el 31 de Diciembre.

El año nuevo, así como la navidad y la conmemoración del nacimiento de Jesús, es una celebración que varía de acuerdo a la cultura de la región en la que se celebra, sin embargo, es costumbre compartir este día en familia, disfrutando de buena música, de platos autóctonos navideños y de fuegos artificiales. En algunos lugares el año nuevo festeja con champan o quema de muñecos o símbolos que representan lo malo y lo bueno del año saliente, los ricos disfrutan de una buena cena, mientras que los mas humildes miran por las ventanas esperando poder disfrutar de los fuegos artificiales de los que más tienen.

Un año más como todos los años, pero un diciembre que al fin de cuentas se vive para muchos de manera particular. Los últimos días del mes generan cierta tensión en el ambiente. Las fiestas de fin de año despiertan una especie de psicosis momentánea, las calles por demás colapsadas y la gente comprando contra reloj.

Ni hablar además de pensar en forma obligada con qué parte de la familia se escogerá pasar cada una de las fiestas. ¿Quién llevará este año el deseado Vitel Toné? Sin embargo, y pese al estrés que conllevan estas fiestas, el consumismo está a flor de piel. Pues claro, hay un sinfín de promociones engañosas que parecería que no habría que desaprovechar.

¿Pero qué pasa con los otros, con aquellos que para estas fechas  no los incluyen, aquellos que nada tienen y que nada pueden comprar? Nos preguntamos entonces por aquel sector más excluido y relegado de la sociedad, ¿Qué pasa con las fiestas para aquellos que ni tienen?.

El estado Municipal que no hace más que perpetuar las condiciones antes mencionadas. Sin lugar a dudas de ellos depende ser actores principales en las modificaciones de la condiciones de vida de las personas sin trabajo, garantizando no sólo el bienestar en este periodo festivo sino también garantizando el acceso a una  la vivienda digna junto al Gobierno Provincial, a la salud y a la educación de los trabajadores y el pueblo pobre, sin que tengan que depender de un parche social.

Pero lejos de esto, el Estado, concentra miles de millones de pesos del presupuesto anual en dar subsidios a los empresarios, que mantienen su conciencia tranquila e intentan hacer la pobreza ajena “más digna” con la caridad de Noche Buena y de un nuevo año, (y de paso deducen impuestos), cuando son ellos los responsables de la generación de esa pobreza, de los despidos y de la inflación. Ellos son los dueños de la Navidad.

Porque la miseria capitalista nos muestra que millones en el mundo pasaran un nuevo  año sin trabajo y muchos de ellos sin techo, y recorriendo nuestra ciudad podemos ver cómo creció la cantidad de personas en distintos barrios de la ciudad, ojala que este proximo 2019 todos podamos estar mucho mejor.

                                   Feliz año 2019 es nuestro deseo!!!!!

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