Ya hay 26 casos confirmados y el intendente Antonio Reato confirmó que las reservas turísticas cayeron por completo. Dijo que aquellas personas que tuvieron contacto con enfermos “deben entender que deben quedarse en casa”. Mucha preocupación del resto de los jefes comunales.

Epuyén es un pueblo “asustado y con miedo”, dijo su intendente, Antonio Reato. “Las reservas turísticas cayeron por completo y desde hoy se hará aislamiento selectivo concreto a personas del círculo crítico” afectado por el brote de hantavirus que azota la localidad desde diciembre y que ya se cobró 9 víctimas fatales en la región cordillerana.

“Es muy antipático y hasta casi discriminatorio poner un policía en la puerta de cada vecino sospechoso –reconoció-, pero le pido a cada vecino que contrajo la enfermedad o perdió a un ser querido, que entiendan que tienen que hacerlo por sus propios medios. Queremos que de una vez por todas, esto nos devuelva la paz”.

“Esto cambia hora a hora. Ahora tenemos esperanzas de que con estas medidas podamos llegar a aislar el virus. El contagio de persona a persona es un fenómeno nuevo, por eso estamos escuchando a los expertos que están trabajando en terreno”, detalló en referencia al uso obligatorio de barbijos en las instituciones del lugar. Sobre los efectos sobre la economía local, Reato anticipó que “ya estamos haciendo una evaluación y una vez pasada esta instancia estaremos haciendo gestiones para buscar apoyo financiero”.

Las medidas restrictivas recomiendan a la población “extremar medidas de prevención y evitar actividades grupales y colectivas en espacios cerrados como conciertos, peñas, reuniones y eventos religiosos en iglesias”.

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