Fue durante la presentación del Presupuesto Provincial 2021 del Ministerio de Salud en la Legislatura. Allí la titular de la cartera ponderó la “gran tarea” llevada adelante en el marco de la pandemia coronavirus, que tornó al 2020 en “un año atípico”. Relató cómo se fueron adecuando las medidas sanitarias y de infraestructura a fin de dar respuesta a la comunidad ante esta enfermedad mundial.

En ese contexto “inédito y excepcional”, a partir de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró, el 11 de marzo, la pandemia de Covid-19, la titular de la cartera sanitaria observó que debieron readecuarse las estrategias de trabajo, puesto que ya el 15 de marzo, “tuvimos el primer caso de coronavirus en Ushuaia, de una persona procedente de Francia”.

“Ésta es una patología de la cual poco sabíamos, a nivel mundial” anotó, aunque reconoció que “ahora, quizás sepamos un poco más pero al inicio era muy difícil”; al punto tal que “a los largo del desarrollo de la pandemia los tratamientos han ido cambiando, porque la comunidad científica ha ido aprendiendo”.

En ese sentido, sostuvo que “al no haber una vacuna, ni tratamiento claro de la enfermedad, la única herramienta que tiene el sistema sanitario para evitar que las personas se enfermen con un virus tiene la particularidad de tener una altísima tasa de transmisión, es el aislamiento obligatorio, como única medida de disminución de la velocidad del virus; además del rastreo de los contactos estrechos”.

“Si bien la medida fue muy criticada, porque al comienzo fue muy riguroso” la doctora Di Giglio ponderó su gran importancia, al señalar que permitió impedir la transmisión comunitaria en la primera etapa, ya que sólo llegamos a transmisión por conglomerado.

“Prácticamente tuvimos 2 meses sin casos y fuimos la provincia que pudimos tener el período más amplio de flexibilización” dijo, para observar que “inclusive pudimos tener alguna actividad turística”.

Recordó también que “cuando notificamos del primer caso en la Provincia, estábamos sin conexión aérea, situación que se prolongó por más de 50 días; con un Laboratorio en Ushuaia, calificado desde el punto de vista profesional y en materia de equipamiento” pero, como se estaba ante una situación inédita, había que dotarlo de insumos para trabajar en esta nueva contingencia.

“Había que adquirir kits, formar a los profesionales en materia de Covid-19”, por lo que “los primeros 30 días tuvimos que enviar las muestras, que se juntaban cada 5 o 7 días, al Malbrán, con aviones sanitarios a cargo de la Provincia; y luego esperar otros días para tener el resultado”.

Además de las muestras, dijo, “los aviones sanitarios nos permitían traer insumos, porque todo el problema recaía en el sistema público. Así que logramos aceitar un trabajo logístico muy importante, tanto con los operativos de vuelos como también en la adquisición se insumos como medicamentos, a cuyos efectos debíamos contactarnos con cada droguería que contaba con el producto que necesitábamos”.

“En la cuarentena adecuamos el sistema sanitario provincial, que es lo que nos compete, de manera que podamos dar respuestas a las nuevas demandas generadas por la sociedad en este contexto de pandemia y la infraestructura hospitalaria para dar protección a los trabajadores” reflexionó.

De igual modo indicó que “prácticamente se triplicó el aumento de camas en Terapia Intensiva” resaltó la funcionaria, “ya que en el HRRG pasamos de tener 9 a 23 camas; en el CEMEP de 12 a 20; en el Sanatorio Fueguino 5; en el HRU de 7 a 19; todo esto en Unidades de Terapia Intensiva, porque si hablamos de respiradores, tenemos más y los podemos ubicar en otros lugares”, y comentó, como ejemplo, que en el Polo Sanitario “hay 7 camas a las cuales se as puede dotar de un respirador, en caso llegara a necesitarse”.

Respecto del Laboratorio, dijo que “hemos comprado y recibido donaciones del Malbrán, para poder hoy procesar 300 muestras de PCR en el día” además de señalar que “también posibilitó que el Laboratorio Municipal de Río Grande pueda tener también, con el tiempo, su equipo de PCR”.

Para todo eso necesitábamos que técnicos de Buenos Aires vinieran a habilitar los equipos, cosa que pudimos lograr gracias a un trabajo conjunto con el Ministerio de Salud de la Nación, en este período de aislamiento.

En cuanto a camas con oxígeno en el área de Clínica Médica, contó que “en este momento tenemos 40 en Río Grande, y una tercer terapia que se creó en la pandemia, que tiene la posibilidad de contener a 8 pacientes como terapia intensiva, o 16 pacientes con requerimiento de oxígeno”. En Ushuaia, la construcción del Polo Sanitario posibilitó ampliar a 70 camas la capacidad, porque no existe la posibilidad de hacerlo en el hospital.

Respecto a la situación del CAT de Tolhuin indicó que “si bien se conectaron respiradores, ante una emergencia, como sucede con toda patología que requiera internación, los pacientes son derivados a Río Grande, en principio; pero dependiendo de la disponibilidad, también pueden ser trasladados a Ushuaia”.