El Gobierno Nacional publicó este martes en el Boletín Oficial la ley que pone en marcha la Cédula Escolar Nacional, que tendrá un dispositivo informático para hacer un seguimiento del desempeño de los alumnos desde que ingresan al sistema educativo hasta que egresan.

El proyecto, aprobado por unanimidad y sin debate junto a decena de iniciativas en diciembre pasado, fue visto en segunda revisión por el Senado, ya que Diputados le hizo cambios para cumplir con las leyes de protección de datos a los menores.

La iniciativa, impulsada originalmente por el senador radical Julio Cobos, establece la creación de un sistema digital con mecanismos de alertas sobre ausencias reiteradas de los alumnos, falta de inscripción al ciclo anual o para rendir materias adeudadas y otros indicadores sobre el riesgo de deserción escolar.

De esta manera, el sistema permitirá al Estado identificar a los chicos en edad de escolaridad obligatoria que se encuentran fuera del sistema porque nunca ingresaron o porque, habiendo ingresado, no permanecen en él, así como aquellos que se encuentren en riesgo de deserción escolar.

El programa también se ocupará de identificar a quienes no hayan completado los controles sanitarios o el plan de vacunación obligatorio.

La coordinación y ejecución de la Cédula Escolar estará a cargo de un equipo interdisciplinario nacional, que acordará las políticas de intervención con equipos jurisdiccionales.

A nivel nacional ya existía una iniciativa similar (el Sistema Integral de Información Digital Educativa, SiniDe), que empezó a implementarse en 2014 por resolución del Consejo Federal de Educación y reúne datos personales, educativos y del hogar de cada estudiante, además de información sobre los docentes y las escuelas.

Los impulsores de la nueva cédula escolar aseguran que hoy no existe un registro centralizado de la información de los estudiantes, sino que cada provincia tiene el suyo, y sostienen que se ha avanzado poco en la instrumentación del SiniDe.