Una invasión de murciélagos aterrorizó y puso en alerta a los habitantes del pueblo de Ingham, al norte de Queensland, en Australia. De acuerdo a los especialistas, se estima que son alrededor de 300 mil quirópteros los que conquistaron el cielo del lugar, atemorizando a los ciudadanos.

Entre las consecuencias mencionadas por su gente, aparece la caída masiva de grandes ramas de los árboles por culpa del peso a causa de la cantidad de murciélagos que cuelgan de ellos.

También obligó a que helicópteros de emergencia aterrizaran en lugares más alejados de los hospitales, debido a que la colonia principal se instaló en la zona donde se encuentran.

“Es como un tornado de murciélagos sobre la ciudad”, explicó uno de los habitantes del pueblo. Y otros hicieron referencia a una suerte de “plaga bíblica”.

“Me parece que todos los murciélagos que hay en Australia están ahora en Ingham”, señaló otra persona.

Pero el alerta principal se dio en cuanto a la salud pública, debido a que esta especie es portadora del virus del lisisa, una enfermedad similar a la rabia transmitida a través de rasguños y picaduras.

Y el dato que inquieta aún más la atención de los vecinos de Ingham es que en los últimos tiempos, este virus ha resultado mortal en los tres casos confirmados.

Estos animales, denominados “murciélagos de la fruta” están protegidos por la ley estatal de Queensland, lo que limita las formas en las que el gobierno local puede responder.