Se trata de Blanche Monnier, una joven francesa que fue secuestrada y torturada por su familia durante 25 años tras enamorarse de un abogado.

Una carta anónima enviada a un fiscal sería el primer paso para liberar a una joven que había sido torturada durante 25 años por enamorarse de un hombre que no era aceptado por su familia. La historia es conocida a nivel a mundial y aunque data desde hace mucho tiempo, la gravedad de los hechos asombran a cualquiera.

Todo comenzó en 1876 cuando Blanche Monnier, de 26 años, conoció a un abogado y se enamoró de él. Inmediatamente la familia de la joven, de la aristocracia francesa, rechazó la relación al considerar al letrado como un profesional que no estaba a la altura y que además le llevaba vario años.

De un momento a otro Blanche desapareció. Su madre dijo que se encontraba en un internado en Reino Unido y al pasar los años argumentó su ausencia en que la joven se había mudado a Escocia. Sin embargo, las dudas crecieron y 25 años más tarde el fiscal de general de París recibió una carta sin identificar que revelaba lo peor.

En el texto de la carta se daba a conocer un hecho muy grave. Se acusaba a los Monnier de haber encerrado a una mujer durante 25 años en una habitación putrefacta. Hasta ese momento la familia gozaba de elevada reputación, pero el funcionario del Ministerio Público solicitó una inspección en el domicilio de la sospecha.

Los agente que se hicieron presente en el domicilio llegaron hasta una puerta que estaba cerrada con candado. Tras ella brotaba olor a inmundicia por lo que decidieron derribarla. Allí, en una pequeña habitación, encontraron a una mujer sin ropa, cubierta con una manta y absolutamente demacrada. Más tarde los funcionarios describieron que el lugar estaba rodeado de excrementos, restos de comida y el aire era irrespirable.

Se trataba de Blanche Monnier, quien ya no era la joven bella, esbelta y joven de hace 25 años atrás. A sus 52 años pesaba 25 kilos y apenas había visto la luz del Sol. Debido a su estado los médicos se preguntaban cómo había podido sobrevivir tanto tiempo en esas condiciones.

El padre de la joven había muerto hace varios años y la señora Monnier fue detenida por la policía, pero murió 15 días más tarde de un infarto. El hermano de la joven fue sentenciado a 15 años de prisión, pero luego resultó absuelto. Finalmente la joven fue trasladada a un hospital psiquiátrico y murió en 1913.