Las autoridades francesas dieron este jueves luz verde a experimentar con el cannabis terapéutico con vistas a estudiar una eventual legalización de esta planta con fines médicos.

La Agencia del Medicamento aprobó así el informe del comité de expertos ad hoc, que elaboró un marco de experimentación a fines de junio, a petición de la propia autoridad sanitaria.

Esta disposición permitirá recetar cannabis a pacientes que se hallen en un «punto muerto terapéutico» y que sufran ciertos tipos de epilepsias resistentes a los tratamientos y dolores neuropáticos (resultantes de lesiones nerviosas) que no se alivien con otras terapias.

También servirá para tratar efectos secundarios de quimioterapias, de los cuidados paliativos así como las contracciones musculares incontroladas de la esclerosis múltiple, entre otras afecciones del sistema nervioso central.

El cannabis será recetado para ser inhalado mediante un aceite o flores secas o bien ingerido.

El comité recomendó a la vez reservar «la receta inicial» de los productos a los médicos que ejerzan en centros de referencia.

Los médicos que participen en esta experimentación serán voluntarios y deberán seguir una formación en línea obligatoriamente.

Tras la aprobación de la Agencia del Medicamento, se abre un periodo de puesta en marcha antes de incluir a los primeros pacientes a principios de 2020.

Se modificará el Código de Salud Pública, que reglamenta la posesión y la comercialización de sustancias estupefacientes.

El cannabis terapéutico está autorizado en una treintena de países y ganó mucho terreno en la última década.

Canadá fue el primer país en lanzarse en 2001 y el año pasado se convirtió también en el primero del G7 en legalizarlo con fines recreativos.

En la UE, está autorizado en 21 de los 28 países miembros. En América Latina, es legal en Chile, Colombia, Argentina, México, Perú y Uruguay, donde además se autoriza la producción, distribución y el consumo con fines recreativos.