La expresión «la curiosidad es femenina» subraya como las mujeres son mayormente llevadas a intrigarse de todo y de todos. El placer sin embargo, no se detiene solo al estar informados sobre las tareas de los otros, sino al compartirlo más veces posible, con amigas y conocidos. La indiscreción entonces siempre se ha asociado en modo pintoresco al universo rosa, al menos hasta hoy. Un estudio de hecho ha revelado que los verdaderos chismosos son los hombres.

Olvida la clasica situación en donde grupos de mujeres si reunen en la peluqueria para darse a los chismes mas desenfrenados, porue el «sexo fuerte» parece serlo sobre todo en el charlar demasiado. El terreno de investigacion han sido las redes sociales, al cual el interno de los hombres se han demostrado mucho mas activos en intercambiarse confidencias sobre otras personas. Como si no bastara son tambien estadisticamente los usuarios que mas se preocupan de su reputación «virtual» venciendo ampliamente con un 24% sobre 17% de las mujeres.

El género masculino se mostró más atento y sensible a los detalles sobre las vidas de otros, y también destacó una fuerte propensión a informar incluso las noticias más embarazosas sobre la cuenta de sus amigos. En la encuesta se le preguntó a una muestra de sujetos que nunca habrían sido capaces de publicar algo muy personal sobre sus seres queridos. También en esta circunstancia los varones han batido a las mujeres con un 14% del primero y solo el 8% de este último.

Hablar a las espaldas de la vida de alguien no es ni educado ni sano, independientemente de quien sea en hacerlo, hombres o mujeres. Un comentario cortante puede transformarse en una condena y ninguno puede preveer que cosa podria provocar el poner en giro una simple «voz». Muy a menudo los chismes terminan por llegar tambien al oido del calumniado, haciendole la vida imposible.

Si una vez los chusmerios lograban hacer daño, hoy gracias a internet un mensaje se vuelve una verdadera y propia «noticia falsa», que no tiene cuenta de factores como objetividad, verdad o beneficio de la duda. Las redes sociales han tomado el lugar de los tribunales, asi que cualquier persona es juez, juría y verdugo. Los tiempos cambian y con ellos tambien las costumbres sociales. No es de extrañar entonces que en un mundo donde los hombres usan más cremas antiarrugas que las mujeres, son los primeros hoy en día para mantenerse al tanto de los chismes, tanto dentro como fuera de la red.