Lo dijo el médico cirujano y profesor de la Universidad de San Pablo Miguel Srougi. Explicó cómo impactará el COVID-19 en su país y no ve esperanzas de que la ayuda llegue a toda la población.

“Los que más sufrirán son los pobres, los más vulnerables. Morirán a las puertas de los hospitales, no podrán entrar, y mucho menos recibirán un tubo para respirar y sobrevivir a la neumonía. Los pobres morirán en la acera”, pronosticó Srougi durante el diálogo con el principal medio brasileño. Y añadió: “Los hospitales ya están reduciendo el número de cirugías electivas, lo que no es urgente se pospondrá”.

El académico indicó que en la actualidad “los hospitales se están preparando para recibir pacientes” y se esperanzó con que “en áreas específicas, estas personas (los profesionales de la salud) son muy competentes y lo están haciendo bien. Pero como vamos a tener un aumento en los casos, esto puede afectar mucho. En los últimos diez años, se han cerrado 40,000 a 50,000 camas del Sistema Único de Salud (SUS) en el país por falta de recursos”, afirmó.

Brasil se encuentra con un sistema de salud “roto, degradado en un país que lo necesita tanto. Los gobiernos que recurren a hospitales privados tienen una lógica, pero ninguno de ellos transformará sus estructuras costosas y complejas en hospitales de campaña. Pero ciertamente tendrán que colaborar”.

Y emitió una dura crítica a cómo se atendió el caso en su país gobernador por Bolsonaro: “Aquí en Brasil estamos asistiendo a este proceso como espectadores, en el mundo entero gente muriendo, todo el mundo asustado y Brasil optimista. Las autoridades ya no hablan sobre el número de muertes, casos, sino sobre la fabricación de camas de hospitales. Tenemos ejemplos emblemáticos. Estas medidas no curan la pandemia, que solo se resolverá cuando descubran un medicamento o una vacuna. Brasil pudo observar lo que sucedió en China e Italia, y perdió tiempo para preparar, por ejemplo, la transformación de fábricas para fabricar respiradores”.